La ampliación del puerto de Valencia Si comparamos una foto aérea de Valencia de
hace 25 años (antes de la anterior ampliación del puerto) con otra foto
de ahora, vemos que al sur del puerto ha desaparecido ya una franja de
tierra firme de 200 metros de ancho a lo largo muchos kilómetros de
costa. Recuerdo que antes de aquella ampliación, el puerto dijo que el
impacto medioambiental sería nulo. Hoy, con la ampliación que se quiere
hacer, es el propio puerto el que dice que el impacto será «severo».
En estas condiciones, yo me pregunto: ¿Queremos ampliar otra vez
el puerto? Cualquier persona sensata y sin intereses en esa obra
monstruosa diría no; en cambio, las respuestas de la alcaldesa y del
presidente de la Generalitat son: sí, sí, sí.-Empar Blasco. Valencia.
La Conselleria de Infraestructuras considera compatible la
reclasificación de zona de huerta protegida de la pedanía de Benimámet
para financiar una obra pública, en este caso el soterramiento del
metro, con la política de protección del suelo que desde otra
conselleria, la de Territorio y Vivienda defiende su titular, Esteban
González Pons, según manifestó un portavoz, quien no comentó nada más
al respecto.
El organismo a cuyo frente está José Ramón García Antón ha
firmado, o lo hará, con otros consistorios, como Burjassot, convenios
para hacer unas obras públicas mediante la reclasificación de zona de
huerta para obtener dinero, como es el caso de los soterramientos de
las vías. En el caso de la pedanía de Benimámet la obra tiene un
kilómetro de longitud y en el de Burjassot también pero con la
diferencia de que se reclasifican 28.000 metros cuadrados.
Un responsable de Territorio no quiso realizar ninguna valoración
oficial sobre la reclasificación de los 342.000 metros cuadrados
«porque si existe un concierto previo ya se hizo en su momento el
análisis y la documentación del Plan General de Ordenación Urbana
(PGOU) de Valencia sobre la revisión se estudiará de nuevo cuando nos
llegue como sucede con otros consistorios».
La conselleria se pronunció a favor del concierto previo hace año y
medio, cuando al frente de la misma se encontraba el hoy conseller de
Sanidad, Rafael Blasco. El actual responsable González Pons ha
dispuesto desde su llegada una línea de protección del suelo distinta a
su antecesor en el cargo.
En el caso de Valencia son 2,2 millones de metros cuadrados de zona de
huerta protegida los que se reclasificarán. De esa cifra 342.000
corresponden a las dos bolsas de suelo de Benimámet y otra de mayor
cantidad en terrenos de Campanar.
Un responsable de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia explicó que la
operación urbanística en Campanar servirá para pagar el tramo de la
ronda norte de Mislata hasta la A-3 dentro del término municipal de la
capital. Responsables de Infraestructuras indicaban ayer que la
financiación de la ronda por Mislata saldrá de las arcas autonómicas «
pero otra cosa será si después hay cambios en el diseño inicial y la
urbanización de los laterales que pagan los privados
».
De todas maneras, la Ley de Ordenación del Territorio contempla en
su articulado que los dueños de suelo de huerta reclasificada deben
compensar a la administración con la misma cantidad de suelo para que
ésta adquiera terrenos de parques naturales. En este caso deberían
hacerlo con suelo de fuera del termino municipal o comprar terrenos de
arrozal de La Albufera.
El Boletín Oficial del Estado publicó el martes la adjudicación a
Rover Alcisa de la redacción de proyecto y construcción del túnel de
Benimámet por 23,4 millones de euros. Desde Infraestructuras precisaron
que la empresa ha hecho en los últimos meses el proyecto y las obras
comenzarán en mayo.
Por su parte, el portavoz del PSPV, Rafael Rubio, señaló que la
práctica totalidad de la red de metro de Valencia -excepto un ramal de
la línea 5-, así como del tranvía, se diseñó en la época socialista y,
o se inauguró entonces o se dejaron licitadas las obras. Sin embargo,
añadió el líder de la oposición, «nunca se vinculó ninguna actuación a
reclasificar huerta» por dos motivos, apuntó, «porque no tiene lógica,
porque los ciudadanos pagamos impuestos para hacer estas obras, y
porque los gobiernos socialistas de la Generalitat y el ayuntamiento
entendían que deben prestar esos servicios y que no se pueden vincular
a operaciones urbanísticas»
.
Rubio recordó que en el pleno de 2001, en el que se aprobó la
segunda moción presentada por el PSPV para impulsar un convenio para
soterrar las vías de Benimàmet, el entonces edil de Urbanismo, Miquel
Domínguez, defendió que había que estudiar el aprovechamiento derivado
del enterramiento de éstas, es decir, los 17.000 metros cuadrados de
FGV que se liberaran, pero no reclasificar más huerta.
A esto Rubio sumó el baile de cifras de esta operación ya que, según un
folleto que Generalitat y ayuntamiento repartieron por la pedanía en
2005, la obra iba a costar 30 millones de euros pero ahora se dice que
son 66, más del doble
El convenio de Benimámet choca
con el compromiso de Territorio de preservar suelos protegidos
P. Varea,
Valencia - Levante 25-4-2007
La construcción de la ronda norte de Mislata será otra de las
infraestructuras que se pagarán con aprovechamientos urbanísticos de la
reclasificación de 366.880 metros cuadrados de huerta protegida de
Campanar, tal como está reflejado en la revisión del Plan General de
Ordenación Urbana de Valencia, siguiendo el mismo procedimiento que con
el soterramiento de un kilómetro de vía del metro en Benimámet, que se
financiará con la reclasificación de dos bolsas de suelo de 342.000
metros cuadrados en la pedanía. Según señaló ayer un portavoz de la Concejalía de Urbanismo de
Valencia, en el caso de la extensión de la Ronda hasta la autovía A-3
con el dinero procedente de la reclasificación de Campanar sólo se
financiará la construcción del tramo de la ronda norte de Mislata del
término municipal de Valencia y el resto lo deberá financiar Mislata
con otra reclasificación. La construcción de ese nuevo eje viario corre
a cargo de la Conselleria de Infraestructuras y hasta el momento desde
ese organismo se había afirmado que el dinero saldría de las arcas
autonómicas. Es ahora cuando se ha conocido el uso de huerta protegida
para el pago de los trabajos.
El convenio que pretende el Ayuntamiento de Valencia aprobar en el
pleno del próximo viernes para acometer las obras del soterramiento del
metro en Benimámet, con la reclasificación de 342.000 metros cuadrados
para costear un kilómetro de túnel, choca directamente con las
reiteradas declaraciones públicas del titular del Conselleria de
Territorio, Esteban González Pons, y del propio presidente de la
Generalitat Valenciana, Francisco Camps, en las que anunciaban su
intención de no autorizar más cambios de uso de suelo de huerta. El
compromiso alcanzaba a un total de 9.000 hectáreas de la ciudad de
Valencia y otros 44 municipios de la Comunitat Valenciana.
El Ayuntamiento de Valencia pretende hacer efectiva la
reclasificación sustentándose en el concierto previo de la revisión del
Plan General de Ordenación Urbana al que llegó con la Conselleria de
Territorio en octubre de 2005, siendo titular el actual conseller de
Sanidad, Rafael Blasco.
Sin embargo, según las argumentaciones que viene haciendo recientemente
el departamento de Pons los conciertos previos no tienen ningún valor
si no se llevan al PGOU y reciben una aprobación oficial.
Un portavoz del Urbanismo municipal explicaba ayer que «con la
aprobación del convenio se solventa la financiación de las obras. Así
el ayuntamiento y la Generalitat adelantarán el pago de los trabajos y
cuando se aprueben los PAIS de Benimámet los promotores deberán pagar
un porcentaje de dinero tanto a una institución como a otra, como se ha
hecho con otros en casos como el de Moreras, Grao o Avenida de Francia,
de donde ha salido dinero para pagar infraestructuras».
Las obras del soterramiento del metro se adelantarán. El inicio de los
trabajos se ha anunciado para la primera quincena de mayo por parte del
concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, antes de la celebración de las
elecciones municipales para atender la demanda con los vecinos de la
pedanía, con quienes el ayuntamiento se comprometió a soterrar la vía
en 2001 y dio plazos que incluso fijaban en 2007 la finalización de las
obras.
Por su parte, los colectivos vecinales reconocieron ayer que
conocían la iniciativa del gobierno local del PP de utilizar huerta
reclasificada para financiar las obras del soterramiento pero
desconocían la superficie afectada y recordaban que «si se inicia ya es
hora porque nos prometieron acabar este año». El portavoz de la
promotora pro segregación, Blas García, explicó que «lo reivindicamos
desde hace más de 30 años. Es una vergüenza, porque ya debería estar
hecho y lo hacen porque vienen las elecciones.Si todo esta soterrado
para el 2015 ya iremos bien». El presidente de la asociación de vecinos
de Benimámet, Salvador Beltrán, recordó que «somos los primeros en
defender la huerta pero esos espacios están abandonados y no los
trabaja nadie»
El consumo ineficiente de hidrocarburos importados es un serio problema
en Europa. Para ser más eficientes, más competitivos, y liderar la
producción y uso de nuevas energías, la CE ha lanzado una nueva
iniciativa en la que paliar el cambio climático se ha presentado como
el objetivo principal, y enemigo común, para aunar los esfuerzos
necesarios. Además, se ha orquestado un estado de opinión en el que los
países más ineficientes en el uso de la energía (el sur de Europa) son
o serán los más perjudicados por los efectos del cambio climático. El
programa lo proponen la Dirección General de Energía y Transporte
(DGET), a la que hasta ahora no parecía precupar dicho problema, y la
de Medio Ambiente (DGENV), y no han incluido, aparentemente, a la DG de
Investigación y Desarrollo Tecnológico (DGRTD) que dispone de los
últimos conocimientos sobre los efectos del cambio climático en Europa.
La Fundación Valenciaport, perteneciente a la Autoridad Portuaria de
Valencia, ha concedido el premio de Gestión Ambiental a la empresa
Spanish Depot Service, SA, una de las seis empresas dedicadas al
almacenamiento y reparación de contenedores portuarios que desarrollan
su actividad de forma irregular en Valencia.
És
un autèntic luxe que una ciutat com València tinga al costat una platja
tan gran i meravellosa com la que té. Jo mateix puc constatar-ho: les
quatre cases en què he viscut al llarg de la meua vida (Cabanyal,
Canyamelar, Malva-rosa i Patacona) buscaven sempre la proximitat al
mar. Qualsevol ciutat europea mimaria la seua platja si la tinguera com
la tenim nosaltres.
El 28 de abril el Congreso de los Diputados aprobó la Ley sobre
evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el
medio ambiente. Se trata de una transposición de una directiva europea
que desplaza del ámbito de los proyectos al de las estrategias el
análisis de las consecuencias ambientales que tienen las decisiones
públicas. Desde entonces, la memoria ambiental tiene que ser aprobada
antes que el proyecto y no al revés, como ha sucedido hasta ahora. Ello
afectaría a la ampliación del puerto de Valencia, que con el estudio de
impacto ambiental pendiente, ha aprobado hace dos semanas su plan
director, el cual debería someterse a este nuevo criterio.